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sábado, 3 de diciembre de 2016

PERDIENDO LA VIRGINDAD

 EL NÚMERO MÁGICO


No piense el lector que comentaré una primera vez ó una paradoja matemática, o ésos números que multiplicados por 8 y restando la mitad daban siempre lo mismo y son usados por magos y mentalistas para ser admirados por el público.

No. Quiero referirme a una vieja historia de cuando empecé a trabajar y a enterarme cómo era esto de la selva del comercio.

Al comienzo, mi padre comentó una vez en la mesa familiar que el "margen comercial" de algo, era de 35%.  

Ahí perdí mi "virginidad."

No tenía idea ni de qué era el margen, y mucho menos de qué era el comercio. 

Yo tendría 7 u 8 años. En esas épocas mi madre me daba el dinero, una bolsa de tela y yo iba a hacer las compras, le pedía al Comerciante lo que necesitábamos, él me lo daba, yo le pagaba y ahí terminaba mi experiencia. Era algo tangible por ésas monedas que tenía celosamente guardadas en el bolsillo derecho del pantalón "y que no se te pierdan...!".

En la medida que crecí, empecé a enterarme por necesidad vital, que ése porcentaje era el que el panadero, o el verdulero, agregaban a su coste para tener beneficio. Porque de eso vivían. Ahí el número mágico, perdía su magia.

Era simplemente un margen de subsistencia para el vendedor.

Tres ejemplares de la corrupción en España, pero hay más!
Ahí es cuando el número perdió toda su magia. Con el tiempo descubrí otros números parecidos. El 10% de algunos Honorarios, el 20% en el beneficio bruto de las Empresa Constructoras

Al que nunca me acostumbraré es al porcentaje fluctuante (mínimo 3%) que se llevan impunemente los políticos en sus fraudulentas adjudicaciones de obra pública.
Porque esos Números no son Mágicos. Son coimas, mordidas o como se quiera llamarlas.

Son los Números de la Corrupción y no tienen nada de mágico, sino lo que tienen es el máximo de vergüenza y asco que se puedan adjudicar.



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