miércoles, 20 de abril de 2011

EL DISEÑO PARA QUÉ SIRVE?

NOTA: DESCONOZCO EL MOTIVO POR EL CUAL GOOGLE BORRA LAS FOTOS O ILUSTRACIONES. INTENTARE AVERIGUARLO. PIDO DISCULPAS POR ESTO QUE NO TIENE NADA QUE VER CON EL AUTOR!

ESO NOS LO PREGUNTAMOS TODOS LOS DÍAS!

Inicialmente, la tarea de diseñar era confiada a los voluntariosos que sabían dibujar, y con ello, satisfacer una función realmente necesaria.
Después la cosa del diseño cambió.
Hubo una tendencia a sofisticarse y a agregarle valores, que, (realmente) tal vez nunca tuvo.

Empezamos a cambiar funcionalidad pura, por función+aspecto. La cosa, tenía que tener buena pinta. el cambio posterior hizo primar el aspecto sobre la funcionalidad, que quedó relegada a un segundo plano.

O a veces tanto, que nos lleva a preguntar: - esto, para que sirve?.
Ese es el fracaso para cualquier profesional que se precie. Aunque digan: -es bonito!
Cuando el ususario, que es el objetivo final del producto, del diseñador y del fabricante, no reconoce para qué sirve, no lo neguemos es un FRACASO.

Y cuantas veces nos pasa que ante el producto nos lo preguntamos...Será para esto? O para aquello?.

En general, salvo muy contadas excepciones acertamos. Si no "entendemos" el mensaje de para qué es, el fracaso, a mi entender es completo.


Y los conflictos o veleidades de algunos fabricantes hace muchas veces, que la confusión se convierta en elección o disyuntiva frente a algo que sirve para lo mismo.

Recordemos el casette y el magazine. Cuando el casette triunfó, los "perdedores" se lamentaron de tener un equipo reproductor que ya no servía para nada.
O con los vídeos, sistema VHS y Beta...Más de lo mismo.

O los cartuchos de tinta de las impresoras (un negocio con márgenes inmorales)

Esto no sucedió sin embargo con los discos de pasta o con los"longplay". Podías escuchar la música de esos discos en cualquier tocadiscos, fuese de la marca que fuese.

Más ejemplos: las "consolas de juegos". El cartucho que va en una, no sirve para otra.

Actualmente pasa con las cápsulas de café, donde cada productor, hace que por milímetros o por forma, no podamos usar una pastilla de café en otra máquina que no sea la que el fabricante impone. Esto se convierte en una "condena" incalificable, que finalmente desalienta el consumo. Una cosa es la calidad del café y otra el "castigo" de tener un solo suministrador forzoso de por vida de la máquina.

Creo que la novedad, complejidad o innovación, en general, no agregan necesariamente calidad al producto. Deberíamos los diseñadores, practicar un manual de ética en el diseño, para no perjudicar a los compradores.

Sirva este pequeño artículo como prólogo de otros que iré generando con el tiempo, siempre con el ánimo de explicar de manera amena, temas que creo, son de interés general.


Gracias por leerme y espero vuestros comentarios ó consultas!

LA EXTRAÑA AMISTAD

LAS OBRAS PÚBLICAS y los POLÍTICOS Hay una rara hermandad inalterable que no se detiene con el paso del tiempo en países de América y d...