domingo, 17 de abril de 2011

VAMOS A LLEVARNOS BIEN!

NOTA: DESCONOZCO EL MOTIVO POR EL CUAL GOOGLE BORRA LAS FOTOS O ILUSTRACIONES. INTENTARE AVERIGUARLO. PIDO DISCULPAS POR ESTO QUE NO TIENE NADA QUE VER CON EL AUTOR!

 En obra las opiniones, son de quien sabe más.                     Y el Arquitecto es el que sabe más.


Los Arquitectos/as, tenemos nuestro orgullo.
 
Muchos años de estudio. De Matemáticas, Física, Diseño, Dibujo, Tecnología de los Materiales, Geometría, Historia del Arte…y varias materias más.

Sabemos que toda obra es opinable. Pero hay opiniones de valor concreto y otras de valor discutible o parcial.

Nos duele, entonces que un Cliente, cite como referencia válida,en una situación cualquiera de obra, la opinión (sin duda con buena intención) de un cuñado, o de un primo, o de su padre. Esto es una constante que se da en el transcurso de cualquier obra, e intentando de buena fé agregar argumentos a una solución; esto desmerece los conocimientos y el enfoque del Profesional que está atendiendo a ese Cliente.

Y es uno de los motivos más frecuentes de crisis y/o rotura del “buen rollo” en la relación cliente-arquitecto. Y según la insistencia, puede sacarnos de quicio…porque además de lidiar con los presupuestos, los tiempos de entrega, los controles de calidad, las gestiones ante las Municipalidades, los materiales, los honorarios…y más cosas, nos vemos obligados a explicar y argumentar una y otra vez por qué conviene de esta manera y no de la que sugirió  su cuñado, primo o padre.

Y no digamos cuando el Cliente, menciona como fuente de su conocimiento la opinión del Albañil, o del colocador de parquet, o del  Fontanero de la Obracomo si los conocimientos parciales y específicos de esos gremios o industriales, tuviesen comparación posible  al aval y solvencia del Arquitecto, que debe saber (y sin lugar a dudas sabe) más que todos y cada uno de esos otros Profesionales.

Viene a ser algo así como, si en vez de dar importancia al diagnóstico del Médico, le diéramos crédito mayor a lo manifestado al Camillero, o por una Enfermera/o (dicho esto con todo respeto a esos Profesionales de la Salud.)

En síntesis, si desea llevarse armónicamente con su Arquitecto, hágale caso; respete sus consejos; analice sus propuestas (estamos profesionalmente obligados a estudiar profundamente cuál sería la solución más adecuada) y al final verá que es él el que tiene toda la razón y sobrados conocimientos para llevar adelante la obra que Ud. apreciado Cliente, le encargó. NO LO DUDE
 
De eso depende la feliz terminación de la Obra. Se trata finalmente de depositar la confianza al Arquitecto hasta el final y no plantear dudas que desmerecen la relación, atrasan y distraen el trabajo. 

Además, y muy importante: para eso, nos pagan.

ARQUITECTO: MANUAL DE USO

ARQUITECTO: MANUAL DE USO Este post está dedicado a algún Cliente arriesgado, que desee contratar los servicios de un Arquitecto y ser...