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lunes, 28 de mayo de 2018

COMO TRIUNFAR DISEÑANDO MAL.


  POR SU BIEN: APRENDA A DISEÑAR MAL.


El título no quiere engañar a nadie. Lo dicho es posible y hasta necesario practicarlo.

Simplemente, por mi experiencia de alumno, luego como Profesional, luego como Profesor de Diseño en Universidades, caigo en la cuenta de algo en que no muchos reparan.

La enseñanza canónica, es decir la que me enseñaron y la que enseño, es lo que denomino "utilitaria y unidireccional". Es decir para que por esos conocimientos, aprendamos y logremos hacer buenos edificios, y buenos productos. 

Y es lo correcto?. Es parcialmente cierto.

Un "práctico" enfría spaguettis!
Sucede que este adoctrinamiento, el de conseguir buenas casas, prácticos edificios y productos, es sólo una parte del desarrollo cerebral, a lo largo de la vida. Y se reduce a informar al hemisferio cerebral derecho.

Un excelente Profesor, el Arqº Casares, ya fallecido, en la Facultad de Arquitectura de Argentina donde conseguí mi 1º título, un día nos propuso "dar vuelta el plano", es de recordar que en ese entonces trabajabamos dibujando a mano sobre papel transparente. Luego teníamos ver lo que analizar que sucedía al ver todo el proyecto al revés; qué entendíamos e instrumentar una crítica y características.
Creo que nunca aprendimos más que en esas clases!!!.

Luego, muchos años después, y leyendo libros sobre neurobiología, comprendí que era necesario completar nuestra formación, tratando de pensar al revés. Y analizar qué pasa?

La propuesta es hacer un tema pero mal, que su utilidad sea relativa, y que no cumplimente ningún canon de los habituales, por ejemplo: mal aspecto o risible, dificultad para su venta, de fabricación complicada, etc.

Una imprescindible almohada portátil.
En el Power Point que adjunto hay más ejemplos. 

Todo se trata finalmente de usar el hemisferio izquierdo, y ver que debemos estar preparadosbodrioducto, lease una silla incómoda, un envase que pierda cuando se sirve el líquido, lo complicado que puede ser limpiar un estuche cuando se debería lavar rápidamente para reutilizarlo, una cafetera que desparrame los pozos del café ya usado...etc. para el análisis de lo que no sirve para nada, porque de ahí, sacamos "miga" para luego diseñar bien. Prueben Uds. Colegas y estudiantes lectores de este Blog, la nada fácil tarea de hacer un mal producto!

Reitero: prueben lo complicado que es pensar al revés, pero luego de conseguido el bodrioducto (ese bodrio de producto...) veréis cómo os habéis beneficiado y mejorado en la concreción del diseño de productos "normales".

Invito a ver el Power Point

file:///C:/Users/Fernando/Desktop/Power%20PDF%20Cómo%20diseñar%20mal%20y%20triunfar.pdf
(de no funcionar el enlace, favor de copiarlo y situarlo en el navegador)

Gracias y como siempre quedo a vuestra disposición en mi mail hasta el próximo post!

jueves, 24 de mayo de 2018

UN DOLOROSO FINAL

Fue el compañero de toda la carrera en la Facultad de Arquitectura.

Envidia sana de cómo lo manejaban, en manos de los Docentes en las Cátedras de Diseño.
Ver cómo nos corregían con autoridad y ejemplos.

Teníamos un objetivo prioritario y confesable: aprender su uso, para ser como ellos, los maestros.
Intentábamos ver la marca para comprar el mismo, suponiendo vanamente a esa altura inicial, que tendríamos el mismo resultado de los Profesores que ya conocían el misterio de su uso.

Si Colegas y amables Lectores. Me refiero a

El LÁPIZ.

Era un orgullo, tener el trazo experimentado de los que sabían. Ese trazo sin dudas, recto, firme, definido. El trazo y la impronta que daban los años y los planos dibujados.
Con el tiempo, lo fuimos aprendiendo para satisfacción propia y a quien hacíamos un dibujo de algo. También de nuestros padres. Y de alguna novia...
Eran ni más ni menos que un rasgo de distinción. Nadie se aproximaba en su manejo, a un estudiante de Arquitectura de últimos años. Era como la batuta del Director de Orquesta; como la espada de un Jefe Militar.
Era para nosotros, profesionales en formación, un orgullo que hacía diferencia con nuestros amigos...

PASO EL TIEMPO. 

Lápiz auntomático con distintas minas de grafito, cambiables
Cuando ya aprendimos usarlo, con sus matices, con sus claroscuros, cuando ya el de madera una herramienta en nuestras manos, apareció el invento: el Lápiz Automático, al que se le podían cambiar las minas de grafito en un momento. Minas finas, gruesas, duras (para delinear), blandas (para croquis);  el lápiz de madera consecuentemente empezó a ser desplazado, lentamente, hasta casi un doloroso final, que sólo quedo en manos de los artistas plásticos y algunos antiguos Arquitectos melancólicos que los seguían usando casi, como un ritual; oficiando en unos planos o dibujos que agregaban a simple vista el carácter de una antigüedad manifiesta.

NO ES ESTE UN RÉQUIEM.

Es el desarrollo y evaluación de la vida, de la Profesión y la técnica. El lápiz automático sigue dando guerra y su uso no decae tanto como cayó su antecesor. Pero está amenazado cruelmente por otro adelanto por el que, finalmente, creo seguirá el mismo camino que el lápiz de madera. 

El Ordenador.

Con esta herramienta casi desaparecieron los lápices, salvo para pequeños sketches o anotaciones casi triviales. Los que tenemos ya algunos años de ejercicio de la profesión, guardamos algunos ejemplares de estas especies en extinción y tuvimos que aggiornarnos a estos cambios que otras generaciones no sufrieron. 

ADVERTENCIA FINAL:Debo sugerir a los Profesionales jóvenes, no abandonen a esos compañeros de jornadas. Será una experiencia muy enriquecedora. Ante un error, advierto, deberán coger una goma de borrar...El "delete o el supr." en estos antiguos instrumentos de dibujo y escritura...no funciona!

 

HASTA EL PRÓXIMO BLOG!

miércoles, 23 de mayo de 2018

EL OSCURO SECRETO


DE LOS QUE MUY POCOS HABLAN.

Tentadoras pero muy desgraciadas.
Todas las profesiones tienen un lado oscuro. Por qué mentir.
Quien lo niega está en otro planeta. No proclamo que todos los profesionales lo hagan; digo que es usual.

No descubriré con esto la piedra filosofal.

Pero hay veces que unos honorarios mal pagados fuerzan al Profesional, buscar en "colateralidades" completar la cifra que debiera haber cobrado de forma "normal".

Analizaré dos profesiones que conozco

Los médicos: todos sabemos que existen "premios" que dan los laboratorios a los médicos que recetan tal o cual medicamento. Estos premios suelen no ser en dinero, pero si en viajes, concurrencia con gastos pagos a Congresos, ordenadores, y otros enseres...Nada anormal. Esto está institucionalizado en la costumbre, el marketing y las estadísticas que también premian a los visitadores médicos que genera las ventas de "ése remedio" en las Farmacias cercanas. Nadie se muere por eso. Se supone que el criterio de sanidad que guia a los galenos, primará sobre la renta indirecta que les genera esos premios. 
Las repugnantes comisiones...
Otro tanto sucede con las exploraciones complementarias. Los Laboratorios de todo tipo y las Unidades de Diagnóstico por Imagen dan una participación a quienes sugieren tal o cual prueba radiológica. En Argentina, se llamaba "Ana Ana". Desconozco el nombre en otros sitios, pero el mecanismo es el mismo. Recetas XX= Premio en especies.
Como en todos los gremios, habrá algún médico que no entre en esta generalidad, pero son "mirlos blancos"

Los Arquitectos: nos sucede algo parecido. Captamos una obra cualquiera, y empezamos a recibir los ofrecimientos de la mayoría de Empresas que presupuestan los trabajos. Proponen con discreción y elegancia, porcentajes (léase comisiones) sobre la compra que hagamos; mobiliario para el Despacho, relojes u ordenadores o impresoras. En algunas obras grandes, se ofrecen coches alemanes de 1ª marca; viajes de largo recorrido; o simplemente dinero contante y sonante. Sólo tienes que "prescribir" tal o cual marca y listo!
Conozco el tema de primera mano, por haber vivido a lo largo de mi carrera muchas situaciones de este tipo. No las enumeraré por respeto al secreto profesional, pero puedo asegurar que de haber aceptado alguna de estas proposiciones, mi vida económica, hubiese tenido un standard muchísimo mejor al que tengo.
Quitan la libertad de elección y son peligrosas
Sin intentar dar ejemplo de nada ni ponerme medallas, siempre pensé que el beneficio aparente de estas prácticas era muchísimo menor al que producía la libertad que te da no ser corrupto. Sin duda, esas comisiones, quitan al Director de Obra la libertad de marcar y hacer corregir un trabajo mal hecho por esos Industriales que, si les indicas algo, o le haces rehacer alguna tarea mal hecha, tienen el "derecho adquirido" de mirarte y decirte: -pero cómo: -no fastidies! No te recibiste tu participación (comisión) para que aceptes todo lo que hagamos, sin quejarte ni exigir? Porque a partir que aceptas ese dinero, eres un cautivo de quién te lo dio. Fastidias a la Obra, a la Propiedad y en especial a la valoracion de ti mismo.

Consejo: tal vez, si me lo permiten, pueda dar un consejo a los jóvenes profesionales de mi carrera. No dejéis que por un dinero, se pierda la voluntad de exigir. No permitan que una comisión arruine la calidad de un trabajo. Las comisiones "marcan" para siempre la carrera y en el gremio se dice: - éste "vale XX%"... y eso es muy triste. No permitan que esos fuegos de artificio quiten la libertad que requiere una exigencia de obra. Esos dineros o esos viajes, se traducen en resultar que el Arquitecto pasa a ser un títere de quien pagó esa prescripción, y que al final, se la cobrarán muy caro. Y no cuento si esta práctica se conoce públicamente...Mejor portarse bien.

viernes, 4 de mayo de 2018

CÓMO LLEVARSE BIEN CON SU ARQUITECTO

NO ES MUY DIFÍCIL LLEVARSE BIEN!...

Vamos a aclarar algunos temas.

Los Arquitectos somos personas normales...aunque muchas veces no lo parezca. En general somos gente buena, simpática, "enrollada", que nos gusta mucho el trabajo que nos piden.
Estamos muy bien preparados en matemáticas, física, dibujo, programación y en una manera de pensar que mezcla lo artístico con lo técnico.
Eso, no nos da ningún derecho, evidentemente.

Se recurre a nosotros cuando hay que realizar una casa, un edificio, una urbanización, un planeamiento de ciudad, un objeto de uso cotidiano, un mobiliario.
Tenemos el mismo objetivo con el trabajo.
Estamos preparados para eso. Años de materias de estudio como Diseño, Instalaciones, Legal y otras nos capacitan para comprender qué necesita el Cliente.
Sabemos coordinar los industriales que realizan materialmente los proyectos que salen de nuestros ordenadores, de nuestras manos, de nuestras cabezas...
Sabemos cómo planificar los gastos de las obras que nos confían, cómo y cuando pagar estos servicios, entre otras particularidades.

Para lo que la Universidad no nos prepara es para asumir responsabilidades que no nos tocan y que los Propietarios, creen que nos corresponden.
No somos responsables (aunque lo parezca) si el Electricista no fue, si el camión del Hormigón no llegó; si los albañiles ensuciaron el jardín; si el gas de la cocina no tiene "fuerza"; si el carpintero se atrasa una semana con el mobiliario...y así 250 conflictos parecidos más...

Hacemos lo posible para que la coordinación funcione, pero trabajamos con seres humanos, que tienen familia, hijos, problemas iguales que los nuestros y los de la Propiedad. Por ese motivo, se atrasan, se equivocan (igual que nosotros), se cansan, toman vacaciones y además (importante) suelen tener otros trabajos simultáneos en otros sitios, por lo cual también deben dividirse en dos o en tres.

Para terminar: en los honorarios NO ESTÁ INCLUIDO ni forman parte, las desconfianzas, las malas caras, las discusiones por algún motivo de los trabajos, el meterse a dar órdenes en la obra... Bastante tenemos los Arquitectos en lidiar con los Ayuntamientos, las Municipalidades, los Contratos, la Administración de las obras, las Memorias Técnicas y el desarrollo normal de los trabajos, como para tener que ver caras largas, o situaciones conflictivas, que no tienen nada que ver con nuestro trabajo, y que son éstos temas, los que desgastan la relación durante la obra, producen fricciones, en general evitables si leen esto, lo comprenden y lo ponen en práctica.

Llevarnos bien, es mejor para el resultado de la obra, y ruego tener presente que el Arquitecto, lo que menos desea es entrar en conflicto con la Propiedad a quien sirve con conocimientos, discreción e ilusión.

Tenga Ud. en cuenta que su objetivo como Propietario con la obra es el mismo que tiene el Arquitecto. Terminar bien los trabajos y que todos queden satisfechos

Hasta el próximo post!

sábado, 31 de marzo de 2018

ALGORITMOS: ¿QUE CUERNOS SON?


En realidad, ¿qué cuernos es exactamente un algoritmo?


Por Sergio Fanjul + colaboracion de Fernando Weissmann
Es la palabra tecnológica de moda, aunque se usa con gran desconocimiento. Intentamos explicarte qué significa... y cómo se complica cuando añadimos la computación



Algoritmo es la palabra tecnológica de moda: los algoritmos hacen esto y aquello, conocen nuestras pasiones más íntimas, van a copar nuestros trabajos, se disponen a destruir la sociedad y el mundo... En el lenguaje cotidiano se hace referencia a ellos como si fueran genios malvados, demiurgos traviesos o el espinazo de megacorporaciones sin escrúpulos. 

En realidad, un algoritmo es algo más sencillo, un mecanismo ciego y sin voluntad, pero que, como veremos, sí está cambiando el mundo de forma definitiva y merece la máxima atención, no se nos vaya a ir el asunto de las manos.


¿Qué es un algoritmo? Simplemente una serie de instrucciones sencillas que se llevan a cabo para solventar un problema. La regla de multiplicar que aprendimos en el colegio y que permite sacar el producto de dos números de varias cifras, con papel y lápiz, es un sencillo algoritmo. Pero podemos dar una definición algo más rigurosa:



“Conjunto de reglas que, aplicada sistemáticamente a unos datos de entrada apropiados, resuelven un problema en un numero finito de pasos elementales”, según enuncia el profesor de la Facultad de Informática de la Universidad Complutense Ricardo Peña Marí, autor a la sazón del libro De Euclides a Java, la historia de los algoritmos y de los lenguajes de programación (Nívola). “Es importante notar que el algoritmo tiene que ser finito y que ejecuta las instrucciones de manera sistemática, es decir, que es ciego ante lo que está haciendo, y que los pasos con los que opera son elementales”, comenta el profesor.


Así, un algoritmo podría ser una receta de cocina o las instrucciones para fabricar un avión de papel a partir de un folio. Los algoritmos tienen una entrada (input) y una salida (output), entre ambas están las instrucciones: la entrada podría ser la carne picada, el tomate, las láminas de pasta y la salida la lasaña perfectamente gratinada. “Aunque en estas tareas muchas veces influye la habilidad de las personas que las realizan: no es lo mismo una receta de cocina preparada por un gran chef, que incluso puede mejorarla, que por un principiante”, matiza Miguel Toro, catedrático del Departamento de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad de Sevilla. En realidad, los algoritmos recogen operaciones tan sencillas que pueden ser realizadas con éxito por cualquiera. Incluso por las máquinas. He aquí el quid de la cuestión.
  • Algoritmos + computadoras = revolución
Porque, aunque los algoritmos existen por lo menos desde los tiempos de los babilonios, con la llegada de los ordenadores tomaron mucho más protagonismo. La unión de máquinas y algoritmos es lo que está cambiando el mundo. 

Alan Turing, cerebro privilegiado
El matemático británico Alan Turing, famoso por haber resuelto el lenguaje de la máquina Enigma de mensajes cifrados de los nazis y por haberse suicidado mordiendo una manzana envenenada tras sufrir una dura persecución debido a su condición homosexual, fue de los primeros que relacionó algoritmo y ordenadores. De hecho, fue de los primeros que imaginó un ordenador tal y como los conocemos. Incluso llegó a pensar que las máquinas podrían pensar, y hasta escribir poemas de amor.


El famoso algoritmo de Facebook 



“En el big data los algoritmos analizan millones de datos de consumidores, hay algoritmos en los coches automáticos, o en redes sociales como Facebook o Twitter”, dice Ricardo Peña. Están por todas partes, en Uber, en los Google Maps, los utilizamos cada día. Por ejemplo, las modificaciones en el algoritmo que decide qué se ve en tu muro de Facebook, conocido como EdgeRank, suelen causar grandes revuelos entre los usuarios. A principios de 2018, la empresa decidió dar más importancia a los usuarios particulares que empresas, marcas y medios de comunicación, en un intento de que la red social volviera a ser más “social” y paliar fenómenos como el clickbait y las fake news. Dada la alta dependencia actual del mundo real a Facebook, el cambio dio bastantes quebraderos de cabeza, especialmente a empresas y medios.


Una definición muy entendible.
La Máquina de Turing no es una máquina que exista en el mundo físico, sino un constructo mental. Consiste en una cinta infinita sobre la que se van haciendo operaciones repetitivas hasta dar soluciones, viene a ser una definición informática del algoritmo y un ordenador, el primero, conceptualizado: “En esencia, es el precursor de los ordenadores: tiene una memoria, unas instrucciones (un programa), unas operaciones elementales, una entrada y una salida”, explica el profesor Peña.

 Lo más interesante es que es una máquina universal, que puede llevar a cabo cualquier programa que se le ordene. Dentro de los problemas del mundo hay de dos tipos: los que puede resolver una Máquina de Turing (llamados computables) y los que no (los no computables), igual que vemos en el mundo real tareas que pueden realizar las máquinas (cada vez más) y otras que solo pueden realizar los humanos. Todos los ordenadores, tablets, smartphones, etc., que conocemos son máquinas de Turing.

En definitiva, el trabajo de los programadores informáticos consiste en traducir los problemas del mundo a un lenguaje que una máquina pueda entender”, afirma Peña. Es decir, en algoritmos que la máquina maneje: para ello hay que picar realidad en pequeños problemas en sucesión y poner a la computadora a la tarea. Un programa de ordenador es un algoritmo escrito en un lenguaje de programación que al final acaba convertido en miles de sencillas operaciones que se realizan con corrientes eléctricas en el procesador, corrientes representadas por los famosos unos y ceros, los dígitos que caracterizan lo digital. 

Cuando jugamos a un videojuego en tres dimensiones, o miramos Facebook, o utilizamos un procesador de textos, en realidad la máquina está realizando numerosas operaciones con pequeñas corrientes eléctricas, sin saber que de todo eso sale Lara Croft con dos pistolas. 

La clave es que son muchas operaciones a la vez: un ordenador de 4 gigahertzios puede hacer 4.000 millones operaciones en solo un segundo. En esencia, esto son los algoritmos y esto es la informática.