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viernes, 22 de febrero de 2013

ME PONGO MUY SERIO. ESTO ES DE DISEÑO...



EL DESBARAJUSTE DEL DISEÑO INDUSTRIAL


No podemos negarnos. Durante mucho tiempo, los Diseñadores Industriales fueron elevados a cotas muy altas de endiosamiento. Demasiado altas.


A mi juicio por razones inentendibles y/o inexplicables.


En medio de la crisis universal por las que estamos pasando, pareciera que toda esta situación va afortunadamente remitiendo.


Y esperemos que este sinceramiento consiga poner a los diseñadores en el sitio que nos corresponde. En el lugar de los profesionales que saben generar productos más o menos necesarios, más o menos agradables, más o menos útiles. Y lo veo lógico.


Nunca entendí la sobrestimación o endiosamiento que producía nuestra profesión o especialidad. Profesión donde convergen arquitectos, ingenieros,  licenciados en arte, delineantes y espabilados varios con ingenio y que sepan dibujar y vender.



Sobre todo, personajes que sepan darle ese cariz de cosa importante, y/o de misterio a un exprimidor de naranjas, o a una taza de café. Más o menos como si fuese una pieza de arte.


Así es como hemos endiosado a varios de estos autores, para los que seguramente se acuñó la célebre frase: “si, es caro. Pero es de diseño…”


Exprimidor? Si.
Así se han generado productos triviales como el mencionado exprimidor, o sillones incomodísimos rompe-espaldas, o relojes a los que le puedes cambiar la hora luego de un curso, u hoteles enteros, con objetos inútiles de solemnidad, pero realizados por gente a los que se conoce como "DIVINOS"o teorías que los apuntalan insostenibles salvo por el sólo hecho de haber sido “editados” y/o firmados por algún famoso. Y repiten: "si, pero es de diseño!"...


Analizando esos productos, surgió esa palabra por mi inventada. El Bodrioducto. Término que intenta definir las trivialidades inventadas para snobs, que los compran aferrados a la idea baladí, que si no están en tu casa u oficina, estás “out”. Y no hay como ser "cool".

Claramente: un bodrio de productos.


Hace poco, leyendo un foro de diseño del cual fui (y a veces soy) colaborador, encontré esta frase sobre los colores, de boca de un reputado colega del que por respeto, omitiré el nombre. Lo transcribo exactamente tal y como está escrita:


 “Marca cromática y semántica del color. La significación del color motivada por el anclaje del signo en códigos preexistentes, y la significación del color por la progresiva convencionalización de la relación arbitraria, no motivada, entre el signo y su referente.”


No digamos si es o no comprensible. Que cada cual lo analice. Simplemente, yo abogo porque el lenguaje y las ideas, no necesitan de este batiburrillo complejo para explicar algo sencillo como es la comprensión, el uso y/o el sentido de los colores. 


Porque algo parecido sucede con los productos a los que EL MARKETING les “agrega contenido” para que tengan alguna significación mayor en el mercado. Vana esperanza... Sólo el consumidor snob, se lo traga. Se compra el sillón de firma, paga una barbaridad... y se queda con el lumbago. 

Sillones hechos con pallets! "Very Cool"(?)
Compra el exprimidor y se da cuenta que en el bazar de la esquina hay 7 modelos que son tan eficientes o más, pero que valen la décima parte. 

No podemos negar que tal vez ese bodrioducto (sillón, reloj o exprimidor) se convierta en algo de culto, como esas películas que entienden sólo 5 personas y que se convierten en “de culto” por eso mismo. Porque la entienden 5 personas y el resto hace que tambien...no sea cosa que dejes de ser "cool".


Por ello, hago un llamado a la simplificación del mensaje. Tanto el escrito como el formal. Nada se gana agregando complejidad a un objeto y mucho menos a un texto, que debería llegar a los lectores de manera seria y justificada, pero nunca como una dificultad añadida. 

En especial, si está generada o escrita por gente como nosotros que ya pasamos los 40 años de profesión! Tengamos en cuenta que a muchos "divinos" o diseñadores elegidos del Olimpo, los leen estudiantes y a éstos no conviene confundirlos.

Porque para confundidos, con nuestra generación basta y sobra.


2 comentarios:

  1. Buenos días Fernando, aún a riesgo de parecer un comentario sarcástico, ¿podrías indicar algún dato acerca del exprimidor?
    Se nota que para usted es una vuelta de tuerca innecesaria, pero para mi, me parece una simplificación de los exprimidores que siempre he tenido en casa, que hay que desmontar para poder lavar.

    Y sinceramente, me encantó su diseño.

    Un saludo y gracias por el Blog

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    Respuestas
    1. Hola Alfredo. Para mí el exprimidor mencionado es a todas luces un bodrioducto de cabo a rabo. Imagínate para lavarlo (creo que es de una sola pieza). Otra alternativa es que no incorpora novedad alguna en su funcionamiento. Da una impresión de poca solidez por sus patas. Dime, por favor, si lo haz visto en casa de algun amigo? Casi seguro que no. Es el bodrioducto ideal para la vitrina, que la gente cuando lo vea te preguntará: ¿para qué sirve esto? Seguramente un niño, fantaseará que es una araña del cuento de miedo...Ademas tengo muchas dudas sobre las salpicaduras al exprimir. En sintesis...un verdadero éxito. Saludos desde Barcelona!

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